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VigIA Natación

Actividad EMG del hombro en dos programas preventivos para nadadores

El instrumento utilizado —banda elástica o peso libre— marca diferencias significativas en la activación muscular del hombro durante los ejercicios preventivos en nadadores, lo que tiene implicaciones directas en cómo se diseñan los programas de prevención del swimmer’s shoulder (hombro del nadador).

Qué se estudió: EMG del hombro en dos programas preventivos para nadadores competitivos

El estudio comparó la actividad electromiográfica (EMG) —es decir, la señal eléctrica generada por la contracción muscular— de cinco músculos del complejo del hombro durante dos programas de ejercicios preventivos del hombro del nadador. Los músculos analizados fueron el trapecio medio (TM), el trapecio inferior (TI), el infraespinoso (IE), el serrato anterior (SA) y el pectoral mayor (PM).

Participaron 20 nadadores competitivos, que ejecutaron ambos programas de prevención. Cada programa constaba de cinco ejercicios. La diferencia entre ambos radicaba exclusivamente en el instrumento empleado: uno se realizó con banda elástica y el otro con pesos. La señal EMG superficial se registró a una frecuencia de muestreo de 1000 Hz para cada ejercicio y cada músculo. Para la comparación estadística entre programas se aplicó la prueba T para muestras relacionadas o el test de Wilcoxon, en función de la distribución de los datos.

Qué encontraron: la activación muscular varía según el instrumento, no solo el ejercicio

Los resultados mostraron diferencias estadísticamente significativas en la activación mioeléctrica dependiendo del instrumento utilizado para ejecutar los mismos ejercicios:

  • Rotación interna a 90° con banda elástica produjo una actividad mioeléctrica alta de los músculos del hombro (p < 0,001).
  • Rotación externa a 90° con banda elástica también generó alta actividad muscular del hombro (p ≤ 0,01).
  • Scapular punches (empuje escapular) con pesos registró una alta actividad EMG del hombro (p < 0,001).

La conclusión central de los autores es que realizar el mismo programa de ejercicios preventivos con dos instrumentos distintos produce una gran variabilidad en la actividad mioeléctrica de los músculos del hombro. Esto implica que el instrumento no es un factor secundario o intercambiable, sino una variable determinante en el estímulo neuromuscular generado por cada ejercicio.

Qué significa para el entrenamiento: cómo, a quién y con qué precauciones elegir el instrumento preventivo

El instrumento es una variable de programación, no un detalle logístico

Uno de los errores más comunes en la planificación de programas de prevención de lesiones en natación es tratar la banda elástica y el peso libre como opciones equivalentes o intercambiables. Este estudio muestra que no lo son: producen patrones de activación muscular distintos en los mismos ejercicios. Por tanto, la elección del instrumento debe ser una decisión técnica deliberada, basada en qué músculos se quiere priorizar y con qué objetivo.

Banda elástica: mayor activación en rotaciones a 90°

Las rotaciones interna y externa a 90° con banda elástica generaron alta actividad muscular del hombro. Estas rotaciones son especialmente relevantes para la musculatura del manguito rotador —entre ellos el infraespinoso— y para el control dinámico del hombro durante el ciclo de brazada. Si el objetivo del programa preventivo es fortalecer específicamente la musculatura rotadora con una carga que respete la articulación glenohumeral, la banda elástica parece ser el instrumento más eficaz para estos ejercicios, según los datos de este estudio.

Conviene recordar que la banda elástica ofrece una resistencia variable a lo largo del rango de movimiento (mayor al final del recorrido), lo que puede explicar parte de las diferencias en la activación muscular respecto al peso libre, que ofrece una resistencia más constante.

Peso libre: mayor activación en el empuje escapular

El ejercicio de scapular punches con pesos produjo mayor actividad EMG del hombro que con banda elástica. Este ejercicio trabaja especialmente el serrato anterior, músculo clave para la estabilización escapular y la correcta cinemática del hombro durante la brazada. En nadadores con debilidad escapular o tendencia a la discinesia escapular, priorizar este ejercicio con peso libre podría resultar más eficaz para reclutar la musculatura estabilizadora.

Personalización del programa según el perfil del nadador

Dado que los dos programas generan activaciones distintas, tiene sentido plantearse un enfoque individualizado:

  • En nadadores con antecedentes de dolor o inestabilidad glenohumeral, las rotaciones con banda elástica podrían incorporarse de forma progresiva, aprovechando la menor carga pico inicial.
  • En nadadores con déficit de estabilización escapular, los scapular punches con peso pueden ser una herramienta más dirigida.
  • En fases de precaución (vuelta al entrenamiento tras sobrecarga o en temporadas de alto volumen), la elección del instrumento debe considerar no solo la eficacia sino también la tolerancia articular del nadador.

Integración en la planificación de la temporada

Los programas preventivos del hombro del nadador suelen realizarse como trabajo complementario en tierra. Este estudio sugiere que no basta con prescribir los ejercicios: hay que especificar también el instrumento. Una recomendación práctica es documentar en el plan de entrenamiento qué ejercicio se realiza con qué instrumento, y no sustituir uno por otro sin considerar que el estímulo muscular resultante será diferente.

Asimismo, si en un club o centro deportivo se alternan materiales por disponibilidad (por ejemplo, unas semanas con bandas y otras con mancuernas), conviene ser consciente de que esa variación no es neutra: cambia el perfil de activación muscular del programa y puede afectar a la especificidad del estímulo preventivo.

Limitaciones del estudio que conviene tener en cuenta

El artículo analiza únicamente la actividad EMG aguda durante la ejecución de los ejercicios, no los efectos a largo plazo de cada programa sobre la fuerza, la función del hombro o la incidencia de lesiones. Por tanto, no es posible afirmar, a partir de estos datos, que un programa sea más eficaz que el otro en términos de prevención real de lesiones. Tampoco se informa sobre el nivel de rendimiento, la especialidad ni las características antropométricas de los 20 nadadores, lo que limita la generalización de los resultados a poblaciones más específicas (por ejemplo, nadadores de élite, nadadores jóvenes o atletas de aguas abiertas). El diseño tampoco permite establecer relaciones causales entre el instrumento y los efectos preventivos a medio o largo plazo.

Conclusiones aplicables al entrenamiento

  1. El instrumento importa: banda elástica y peso libre no son intercambiables en los programas preventivos del hombro del nadador; producen patrones de activación muscular significativamente distintos.
  2. Rotaciones a 90° con banda elástica generan alta actividad EMG del hombro y pueden ser especialmente útiles para trabajar la musculatura rotadora.
  3. Scapular punches con peso muestran mayor activación muscular del hombro que con banda, lo que los hace más eficaces para el reclutamiento escapular con ese instrumento.
  4. La elección del instrumento debe ser una decisión técnica deliberada, integrada en la planificación del programa preventivo y adaptada al perfil de cada nadador.
  5. No sustituir materiales por conveniencia logística sin considerar que el cambio de instrumento altera el estímulo neuromuscular del ejercicio.
  6. Se necesitan estudios longitudinales para confirmar si estas diferencias en la activación muscular aguda se traducen en beneficios preventivos reales a lo largo de la temporada.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Swimming Science.
Publicación Original