La investigación sobre el hombro del nadador ha crecido de forma sostenida desde la década de 2010, pero sigue concentrada en países de altos ingresos y publicaciones en inglés, lo que limita su aplicabilidad global y deja brechas importantes en prevención y rehabilitación. Conocer este panorama ayuda a entrenadores y preparadores físicos a calibrar hasta qué punto las recomendaciones disponibles representan a sus propias poblaciones de nadadores.
Qué se analizó: cartografía de seis décadas de investigación sobre el hombro del nadador
Este estudio bibliométrico analizó un total de 542 publicaciones registradas en la base de datos Web of Science entre 1965 y 2026 sobre lesiones de hombro en nadadores. No se trata de un ensayo clínico ni de una revisión sistemática de intervenciones: su objetivo fue mapear quién investiga, dónde, cuándo y en qué revistas, utilizando tres herramientas: Web of Science para la extracción de publicaciones, VOSviewer para analizar redes de coautoría, distribución de revistas y patrones de colaboración, y Microsoft Excel para evaluar tendencias de publicación a lo largo del tiempo, patrones de citación, distribución por idioma y contribuciones geográficas.
El objeto de estudio es el denominado hombro del nadador, una condición asociada a patologías ortopédicas como la tendinopatía del manguito rotador, las lesiones labrales y la discinesia escapular, todas ellas derivadas del movimiento repetitivo sobre la cabeza que exige la natación competitiva.
Resultados: crecimiento acelerado pero concentrado geográfica e institucionalmente
La producción científica y el número de citas aumentaron de forma sustancial con el paso del tiempo, con un crecimiento especialmente rápido a partir de la década de 2010. Desde el punto de vista geográfico, Estados Unidos acumuló la mayor proporción de publicaciones, seguido por Inglaterra, Australia, Canadá y Brasil. Las revistas con mayor número de artículos fueron:
- Journal of Sport Rehabilitation
- Journal of Athletic Training
- American Journal of Sports Medicine
- British Journal of Sports Medicine
- International Journal of Sports Physical Therapy
El análisis de autoría y filiación institucional reveló que la producción científica está concentrada en un número reducido de instituciones y redes de colaboración, lo que sugiere que la investigación sobre este tema no está distribuida de manera uniforme en el mundo. La gran mayoría de los trabajos procede de publicaciones en inglés y de países de altos ingresos, con escasa representación de otras lenguas y regiones.
Qué significa para el entrenamiento: leer la evidencia con perspectiva crítica
Para un entrenador o preparador físico, los hallazgos de un análisis bibliométrico no modifican directamente una sesión de entrenamiento, pero sí ofrecen un marco esencial para interpretar la evidencia disponible con mayor rigor. A continuación se desarrollan las implicaciones más relevantes.
La base de conocimiento existe, pero tiene sesgos geográficos e idiomáticos
El hecho de que casi toda la investigación provenga de Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Canadá —y esté publicada en inglés— significa que las recomendaciones actuales sobre prevención y rehabilitación del hombro del nadador están basadas principalmente en poblaciones de esos contextos. Si entrenas nadadores en Latinoamérica, Europa continental, Asia o África, conviene ser cauteloso al extrapolar protocolos directamente, ya que las características antropométricas, los modelos de periodización, el acceso a servicios de fisioterapia y los patrones de carga de entrenamiento pueden diferir significativamente.
El crecimiento de la literatura no equivale a soluciones consolidadas
El aumento de publicaciones desde los años 2010 refleja una mayor conciencia clínica sobre las lesiones por sobreuso en el hombro, pero los propios autores señalan que aún existen brechas en la aplicación de los hallazgos a estrategias de prevención y rehabilitación. Esto quiere decir que leer un número creciente de artículos no garantiza encontrar protocolos listos para usar en la piscina. Los entrenadores deben buscar revisiones sistemáticas y guías clínicas actualizadas, y trabajar en estrecha colaboración con fisioterapeutas especializados en natación.
La concentración institucional sugiere áreas de investigación aún no exploradas
Que la investigación esté concentrada en pocas instituciones implica que determinados estilos de entrenamiento, volúmenes de trabajo, grupos de edad o niveles de rendimiento pueden estar infrarepresentados en la literatura. Por ejemplo, es posible que los nadadores máster, los nadadores de aguas abiertas o los nadadores de niveles iniciales no estén tan bien representados como los nadadores universitarios o de élite de los países anglosajones. Al aplicar cualquier protocolo de prevención o rehabilitación, conviene preguntarse: ¿a qué tipo de nadador corresponde la muestra de ese estudio?
El enfoque clínico predominante: oportunidad para el entrenador
La concentración de publicaciones en revistas de medicina del deporte, rehabilitación y ortopedia indica que la investigación existente tiene un marcado perfil clínico. Esto es valioso, pero también significa que hay menos estudios orientados directamente a la planificación del entrenamiento desde la perspectiva del entrenador. Conviene que los técnicos desarrollen canales de comunicación fluidos con el equipo médico y fisioterápico, ya que la traducción de la evidencia clínica al contexto del agua requiere esa colaboración.
Precauciones al diseñar programas de prevención del hombro del nadador
Dado que los autores identifican lagunas en la aplicación de los hallazgos a estrategias preventivas, cualquier programa de trabajo de hombro en tierra debe considerarse experimental en cierta medida. Se recomienda:
- Monitorizar regularmente la carga de entrenamiento (volumen de metros, intensidad, distribución de estilos) para detectar aumentos bruscos que puedan precipitar una tendinopatía del manguito rotador o una lesión labral.
- Incluir evaluaciones periódicas de la función escapular y la movilidad del hombro, especialmente en nadadores con altos volúmenes de crol y mariposa.
- No generalizar protocolos de rehabilitación publicados sin consultar si la población estudiada es comparable a tus nadadores en edad, nivel y contexto de entrenamiento.
- Fomentar la comunicación entre entrenador, fisioterapeuta y médico ante cualquier señal de dolor o molestia en el hombro, sin esperar a que la lesión esté consolidada.
Limitaciones del estudio: qué no puede decirte este análisis
Al tratarse de un análisis bibliométrico, este trabajo describe tendencias en la producción científica, no la efectividad de intervenciones específicas. No evalúa la calidad metodológica de los estudios analizados, ni ofrece recomendaciones clínicas directas. La búsqueda se limitó a Web of Science, por lo que pueden existir publicaciones relevantes en otras bases de datos o en idiomas distintos al inglés que no fueron incluidas. Además, la concentración de la investigación en pocos países y redes institucionales es precisamente una de las limitaciones que los autores señalan como un obstáculo para la generalización de los resultados.
Conclusiones aplicables
- La investigación sobre el hombro del nadador ha crecido notablemente desde la década de 2010, lo que refleja una mayor conciencia sobre las lesiones por sobreuso como problema relevante en medicina del deporte.
- La evidencia disponible proviene mayoritariamente de Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Canadá, y está publicada en inglés; conviene aplicarla con cautela en contextos distintos.
- Persisten brechas importantes en la aplicación de los hallazgos científicos a estrategias concretas de prevención y rehabilitación en la piscina.
- La producción científica está concentrada en pocas instituciones y redes, lo que puede dejar sin representación a ciertos perfiles de nadadores (edad, nivel, estilo o contexto geográfico).
- Se necesita mayor colaboración internacional y más investigación orientada a la aplicabilidad clínica para mejorar la salud del nadador a largo plazo, según señalan los propios autores.
- Los entrenadores y preparadores físicos deben trabajar en estrecha colaboración con equipos médicos y fisioterapéuticos para traducir la evidencia clínica disponible al contexto real del entrenamiento.

