Saltar al contenido
VigIA Natación

Medidas en seco y sus asimetrías en el rendimiento en natación

La mayoría de las métricas obtenidas en seco —fuerza isocinética de hombro, salto vertical y fuerza en natación atada— se asocian significativamente con el rendimiento en los 50 m y 200 m crol, pero las asimetrías entre extremidades medidas en tierra no muestran correlación con el rendimiento en el agua. Este hallazgo tiene implicaciones directas para decidir qué medir, y qué no, en la evaluación rutinaria de nadadores.

Qué se estudió: población, diseño y variables analizadas

El estudio incluyó a 37 nadadores masculinos a quienes se les aplicó una batería de pruebas en seco y en agua. Las mediciones terrestres abarcaron:

  • Torque isocinético de hombro (fuerza muscular medida con dinamómetro isocinético)
  • Rango de movimiento (ROM) de hombro
  • Salto vertical
  • Medidas antropométricas

En el agua se registró la fuerza máxima en natación atada (tethered swimming), una prueba en la que el nadador está unido a una cuerda y nada en el lugar mientras se mide la fuerza que genera. El rendimiento competitivo se obtuvo a partir de las mejores marcas oficiales en los 50 m y 200 m crol. Para cada variable se calcularon también las asimetrías entre extremidades (interlimb asymmetries), es decir, las diferencias porcentuales entre el lado dominante y el no dominante. El diseño fue correlacional, y se emplearon los coeficientes de correlación de Pearson y Spearman para analizar las asociaciones.

Qué encontraron: correlaciones con el rendimiento

Los resultados mostraron que la mayoría de las métricas en seco se asociaron significativamente con el rendimiento tanto en 50 m como en 200 m crol, y también con la fuerza máxima en natación atada:

  • Asociación con el rendimiento en 50 m crol: r = −0,59 a −0,83
  • Asociación con el rendimiento en 200 m crol: r = −0,48 a −0,62
  • Asociación con la fuerza pico en natación atada: r = 0,54 a 0,80

El signo negativo en las correlaciones con el rendimiento indica que, a mayor valor en la prueba física, menor tiempo en la competición, es decir, mayor velocidad. La excepción notable fue el ROM de hombro, cuyas correlaciones no alcanzaron significación estadística (r = −0,22 a 0,33).

En cuanto a las asimetrías, ninguna de las calculadas a partir de las pruebas en seco se correlacionó significativamente con el rendimiento en el agua (ρ = −0,29 a 0,34).

Qué significa para el entrenamiento: aplicaciones concretas

Prioriza las pruebas de fuerza en la evaluación periódica

El torque isocinético de hombro y el salto vertical mostraron asociaciones moderadas a altas con el rendimiento. Esto respalda su uso como indicadores de seguimiento en la planificación del entrenamiento. Incluir estas pruebas en evaluaciones periódicas —por ejemplo, al inicio y al final de cada macrociclo— permite detectar ganancias o pérdidas de capacidad neuromuscular que podrían relacionarse con cambios en el rendimiento en el agua.

La natación atada como puente entre tierra y agua

La fuerza en natación atada mostró correlaciones altas con las métricas en seco (r = 0,54–0,80) y se vincula directamente con el rendimiento competitivo. Esto la convierte en una herramienta valiosa no solo para evaluar, sino también para entrenar la aplicación específica de fuerza en el patrón motor del crol. Conviene integrarla como complemento a las pruebas terrestres, especialmente cuando se quiere valorar si las ganancias de fuerza en seco se transfieren al gesto técnico.

No abandones el trabajo de fuerza general por miedo a la asimetría

Uno de los hallazgos más relevantes para la práctica diaria es que las asimetrías entre extremidades medidas en seco no se asociaron con el rendimiento en el agua. Esto sugiere que cierto grado de desequilibrio interlateral en la fuerza de hombro o en el salto vertical no debería interpretarse automáticamente como un factor limitante del rendimiento, ni como una señal de alarma que justifique modificar radicalmente la programación del entrenamiento.

En la práctica, muchos entrenadores y preparadores físicos dedican recursos considerables a “corregir” asimetrías detectadas en tierra, asumiendo que perjudican al nadador en el agua. Los datos de este estudio —al menos en nadadores masculinos— no respaldan esa asociación. Conviene, por tanto, no sobreinterpretar las asimetrías en seco como predictores directos de rendimiento acuático.

El ROM de hombro no predijo el rendimiento: matices importantes

La falta de correlación del rango de movimiento de hombro con el rendimiento no significa que la movilidad sea irrelevante. En el contexto de este estudio, simplemente no se encontró una asociación lineal significativa con el tiempo en competición. La movilidad de hombro sigue siendo importante para la prevención de lesiones y para la ejecución técnica eficiente; sin embargo, este estudio no proporciona evidencia de que mayor ROM implique directamente mejores tiempos en crol.

Consideraciones sobre la prueba isocinética y su accesibilidad

El dinamómetro isocinético es el estándar de referencia para medir torque muscular, pero no está disponible en todos los centros de entrenamiento. Los resultados señalan que las correlaciones más altas se obtienen precisamente con esta herramienta. Si no se dispone de ella, el salto vertical representa una alternativa más accesible que también mostró asociaciones significativas, aunque conviene no equiparar ambas pruebas en términos de especificidad muscular para la natación.

Limitaciones del estudio

Es importante leer estos resultados con cautela por varias razones:

  • La muestra está compuesta exclusivamente por nadadores masculinos, por lo que los resultados no son generalizables directamente a nadadoras.
  • El diseño es correlacional: se identifican asociaciones, pero no se puede establecer una relación causal entre las métricas en seco y el rendimiento en agua.
  • La muestra es de 37 participantes, un tamaño moderado que puede limitar la potencia estadística para detectar correlaciones de menor magnitud.
  • El estudio analizó únicamente el 50 m y 200 m crol; los resultados podrían diferir en otras distancias o estilos.
  • No se proporciona información sobre el nivel competitivo exacto de los participantes, lo que dificulta saber a qué rango de rendimiento aplican mejor estas conclusiones.

Conclusiones aplicables

  1. Las pruebas de fuerza en seco —especialmente el torque isocinético de hombro y el salto vertical— se asocian de forma significativa con el rendimiento en 50 m y 200 m crol, y pueden integrarse en la evaluación periódica de nadadores masculinos.
  2. La natación atada complementa la evaluación terrestre al conectar la capacidad de fuerza con la producción de fuerza específica en el agua.
  3. Las asimetrías interlaterales medidas en tierra no se correlacionan con el rendimiento acuático en esta muestra; no conviene utilizarlas aisladamente como criterio para modificar la planificación del entrenamiento.
  4. El rango de movimiento de hombro no mostró asociación significativa con el rendimiento, aunque esto no invalida su relevancia para la salud articular y la prevención de lesiones.
  5. Los resultados aplican a nadadores masculinos y a las pruebas de crol estudiadas; se debe ser cauteloso al extrapolar a otros perfiles o estilos.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Swimming Science.
Publicación Original