En competiciones de alto nivel, gestionar el esfuerzo a lo largo de las series, semifinales y finales es tan importante como el rendimiento absoluto. Un análisis de los Campeonatos de Europa de Natación de Budapest 2021 revela que los finalistas tienden a reservarse en los primeros 50 metros de las series clasificatorias, pero que esta estrategia podría no ser viable en competiciones con estándares de clasificación más exigentes.
Qué se estudió: variación del rendimiento en pruebas de 100 y 200 metros
El estudio analizó un total de 1.447 actuaciones registradas en las pruebas de 100 y 200 metros —en todos los estilos— durante los Campeonatos de Europa de Natación de Budapest 2021. El diseño fue observacional y retrospectivo, sin intervención experimental: se recopilaron los tiempos totales y los tiempos parciales por tramos (split-times) de los nadadores que compitieron en más de una ronda del campeonato (series, semifinales y finales).
Para cuantificar la variabilidad individual del rendimiento entre rondas, se aplicaron modelos lineales de efectos mixtos, que permiten estimar el coeficiente de variación intra-atleta (CV, por sus siglas en inglés) y el cambio porcentual de rendimiento (Δ%) entre rondas. Además, se emplearon análisis de varianza de dos vías (ANOVA) para comparar los puntos FINA —una escala estandarizada que pondera el rendimiento respecto a los récords del mundo— según el estilo y la distancia, y se calcularon correlaciones de Pearson para explorar la relación entre los puntos FINA y el CV.
Qué encontraron: variabilidad baja pero mayor en los 200 metros
Los resultados muestran que la variabilidad del rendimiento entre rondas fue relativamente pequeña en ambas distancias y en ambos sexos:
- En las pruebas de 100 metros: CV de 0,48 ± 0,21 % en hombres y 0,50 ± 0,20 % en mujeres, con un cambio de rendimiento entre rondas de Δ = −0,66 %.
- En las pruebas de 200 metros: CV de 0,63 ± 0,36 % en hombres y 0,60 ± 0,34 % en mujeres, con un cambio de Δ = −0,82 %.
El CV fue significativamente mayor en los 200 metros que en los 100 metros, lo que indica una mayor variación del rendimiento entre rondas en las distancias más largas. Esta diferencia se confirmó con la correlación entre puntos FINA y CV (r = 0,37; p = 0,003): los nadadores con menores puntos FINA tendían a mostrar mayor variabilidad entre rondas. También se encontraron diferencias estadísticamente significativas en los puntos FINA según el estilo y la distancia (p < 0,02).
Desde el punto de vista táctico, los finalistas tendieron a nadar más lento en los primeros 50 metros durante las series clasificatorias, reservando esfuerzo para las rondas decisivas. Sin embargo, los autores señalan que, en algunos eventos, el nivel general del campeonato estuvo por debajo de los estándares mundiales de puntos FINA, lo que significa que algunos de esos finalistas tendrían muy pocas posibilidades de clasificarse si los criterios de selección fueran más estrictos, como ocurre en los Juegos Olímpicos.
Qué significa para el entrenamiento: gestión del esfuerzo y planificación competitiva
Variabilidad como indicador de control del rendimiento
El CV intra-atleta es una herramienta útil para evaluar cuánto varía un nadador de una ronda a otra. Un CV bajo —como el observado en los 100 metros (≈ 0,5 %)— indica que el atleta reproduce su rendimiento con gran consistencia entre series, semifinales y finales. Monitorear este indicador a lo largo de la temporada o en competiciones de preparación puede ayudar a los entrenadores a identificar si un nadador tiene dificultades para mantener un nivel uniforme cuando compite en múltiples rondas en el mismo día o en días consecutivos.
Las pruebas de 200 metros exigen mayor atención táctica
La mayor variabilidad encontrada en los 200 metros respecto a los 100 metros sugiere que la gestión del esfuerzo en esta distancia es más compleja y, probablemente, más determinante. En los 200 metros hay más margen —y también más riesgo— de distribuir la energía de forma diferente entre rondas. Conviene trabajar con los nadadores de 200 metros estrategias de distribución del esfuerzo (pacing) que sean adaptables: una táctica para las series clasificatorias y otra para la final, sin que ninguna comprometa la clasificación ni el rendimiento máximo.
La táctica de «reservarse en la primera vuelta» tiene límites
El hallazgo de que los finalistas tendieron a nadar más lento en los primeros 50 metros durante las series es coherente con una estrategia de conservación de energía. Sin embargo, esta táctica debe calibrarse muy bien según el nivel de la competición. En campeonatos continentales como el analizado, algunos eventos registraron niveles inferiores a los estándares mundiales de puntos FINA, lo que facilita clasificarse con tiempos más conservadores. En cambio, en competiciones con requisitos de marcas más elevados —como los Juegos Olímpicos o los Campeonatos del Mundo—, salir demasiado relajado en las series puede comprometer directamente la clasificación para la siguiente ronda.
La recomendación práctica es que la estrategia de pacing entre rondas debe definirse en función del nivel real de la competición y del tiempo mínimo exigido para avanzar, no como una táctica universal. Simular en los entrenamientos o competiciones preparatorias el número de rondas previsto en el campeonato objetivo permite al nadador identificar cuánto puede «dosificar» en las series sin arriesgar la clasificación.
Puntos FINA como referencia de planificación
La correlación entre menor nivel de puntos FINA y mayor variabilidad entre rondas apunta a que los nadadores de menor rendimiento relativo tienden a ser menos consistentes en sus actuaciones a lo largo del campeonato. Esto puede deberse a una menor experiencia en la gestión de múltiples rondas, a una capacidad de recuperación más limitada o a una mayor susceptibilidad a factores situacionales. Para estos nadadores, puede ser especialmente útil incluir en el calendario de la temporada competiciones de preparación que incluyan varias rondas en el mismo día, con el objetivo de desarrollar la consistencia y la capacidad de recuperación entre esfuerzos.
Aplicaciones para la preparación física y la recuperación entre rondas
Aunque el estudio no midió directamente la recuperación entre rondas, los datos de variabilidad pueden orientar indirectamente la planificación de la preparación física. Un nadador con CV elevado en los 200 metros puede beneficiarse de protocolos de recuperación más estructurados entre series y finales (hidratación, alimentación, trabajo de vuelta a la calma, etc.), así como de un trabajo específico de tolerancia al lactato que le permita rendir de forma más homogénea en rondas sucesivas.
Limitaciones del estudio
El diseño observacional del estudio impide establecer relaciones de causalidad: los datos describen patrones de rendimiento, pero no explican por qué se producen. El análisis se limitó a un único campeonato (Budapest 2021), por lo que los resultados no deben generalizarse automáticamente a otras competiciones, niveles o grupos de edad. Asimismo, el estudio no recoge información sobre el estado de forma individual, el calendario de cada nadador, las estrategias de recuperación utilizadas o los factores tácticos que motivaron las diferencias de ritmo entre rondas. Por último, el nivel general de algunos eventos estuvo por debajo de los estándares mundiales de puntos FINA, lo que limita la extrapolación de las estrategias de pacing observadas a competiciones de mayor exigencia.
Conclusiones aplicables
- La variabilidad del rendimiento entre rondas en élite europea es pequeña: aproximadamente 0,5 % en los 100 metros y 0,6 % en los 200 metros, con cambios de rendimiento de −0,66 % y −0,82 % respectivamente.
- Las pruebas de 200 metros presentan mayor variabilidad entre rondas que las de 100 metros, lo que exige una planificación táctica del pacing más cuidadosa en esa distancia.
- Los finalistas tienden a nadar más lento en los primeros 50 metros de las series, pero esta estrategia solo es viable cuando el nivel de la competición lo permite; no debe aplicarse de forma automática en campeonatos con estándares de clasificación más exigentes.
- Los nadadores con menor nivel relativo (menores puntos FINA) muestran mayor variabilidad entre rondas; para ellos puede ser especialmente beneficioso simular en entrenamientos situaciones de múltiples rondas.
- Monitorear el CV intra-atleta en competiciones de preparación puede ser una herramienta útil para valorar la consistencia del rendimiento y detectar problemas en la gestión del esfuerzo entre rondas.
- Las recomendaciones de este estudio se basan en datos de una única competición de élite europea y no deben extrapolarse sin precaución a otros niveles competitivos o grupos de edad.


