En natación en aguas abiertas de élite, el momento exacto en que se acelera la cadencia de brazada y la forma en que se gestiona la variabilidad del movimiento pueden marcar la diferencia entre ganar o no un Campeonato del Mundo. Este estudio ofrece el primer marco biomecánico basado en datos reales de competición internacional para entender cómo un nadador de clase mundial ejecuta esa estrategia ganadora.
Qué se estudió: un campeón del mundo bajo la lupa biomecánica
El trabajo analizó la victoria en los 5 km del Campeonato del Mundo (CDM) de natación en aguas abiertas de 2024, centrándose en el nadador ganador (identificado como FONLO). Para construir un marco de referencia sólido, se incluyeron también otros siete nadadores de élite internacional. El seguimiento fue longitudinal: FONLO y los demás competidores fueron monitorizados durante los años 2022 a 2024 a lo largo de 15 carreras internacionales.
La herramienta de medición fue un sensor inercial colocado sobre el sacro de cada nadador, lo que permite registrar la mecánica de brazada sin interferir con el movimiento. A partir de estos datos se calcularon dos variables principales ciclo a ciclo: la frecuencia de brazada (SR, del inglés stroke rate) y el coste de sacudida o jerk cost (JC), este último una medida de la suavidad del movimiento (a mayor JC, mayor brusquedad o irregularidad en la propulsión). El modelado de ambas variables a lo largo de la carrera se realizó mediante suavizado local de nubes de puntos (locally estimated scatterplot smoothing), una técnica estadística que permite trazar tendencias sin imponer una forma matemática predefinida.
Además, durante la victoria en el CDM se cuantificó la variabilidad cinemática 3D tanto intra-cíclica (dentro de cada brazada) como inter-cíclica (entre brazadas sucesivas) mediante una técnica denominada descomposición funcional doble. Este enfoque permite separar lo que permanece estable de lo que cambia a lo largo de la prueba.
Qué encontraron: la dinámica en J y el sprint explosivo final
El análisis comparativo entre FONLO y los otros siete nadadores de élite permitió establecer una plantilla o perfil de referencia de los cuatro primeros clasificados internacionales, con una dinámica característica en forma de J para la SR y el JC a lo largo de la carrera. Es decir, ambas variables se mantienen relativamente contenidas durante la mayor parte de la prueba y se disparan de forma pronunciada hacia el final.
La victoria de FONLO en el CDM acentuó precisamente estos rasgos en comparación con el perfil de referencia, con dos características diferenciadoras:
- Retraso en el tiempo de permanencia por encima de la SR y el JC medios: FONLO aguantó más tiempo dentro de rangos controlados antes de lanzar el incremento final.
- Mayor rango de modulación entre fases de carrera: la diferencia entre los valores mínimos y máximos de SR y JC fue más amplia que en el perfil de referencia.
El dato más llamativo es el del sprint final: se registró un incremento del 340% en el JC, lo que desencadenó un sprint de 27 segundos. Esta explosión de brusquedad controlada marcó el momento decisivo de la carrera.
En cuanto a la variabilidad cinemática 3D durante el CDM, el modelado reveló dos comportamientos diferenciados:
- Patrones intra-cíclicos estables a lo largo de casi toda la prueba, con asimetrías asociadas a la respiración (algo esperable y documentado en natación).
- Mayor variabilidad inter-cíclica en la última vuelta, coincidiendo con el sprint final y la máxima modulación de la mecánica de brazada.
Qué significa para el entrenamiento: regular, conservar y explotar
Los resultados de este estudio apuntan a que el éxito en aguas abiertas de élite no depende solo de la capacidad aeróbica o la velocidad punta, sino de una gestión precisa y deliberada de la mecánica de brazada a lo largo de toda la carrera. Esto tiene implicaciones concretas para entrenadores, preparadores físicos y nadadores.
Entrena la estrategia de carrera como una habilidad técnica
La dinámica en forma de J observada en los mejores nadadores sugiere que saber cuándo acelerar importa tanto como poder hacerlo. Conviene incorporar en el entrenamiento situaciones que reproduzcan la gestión táctica de la SR a lo largo de distancias de 5 km: mantener una cadencia controlada durante las fases intermedias y practicar el lanzamiento del sprint final desde un estado de acumulación de fatiga real. Simulacros de carrera con retroalimentación en tiempo real de la SR (mediante pulsómetros de natación o sensores de cadencia) pueden ser útiles para interiorizar este patrón.
El sprint final como habilidad específica: entrena la explosión desde la fatiga
El incremento del 340% en el JC que precedió al sprint de 27 segundos indica una transición muy marcada desde un nado fluido hacia uno explosivo y más irregular. Para que esta transición sea eficaz en carrera, conviene trabajarla en entrenamiento mediante series que simulen los últimos 200-400 metros de una prueba larga: arrancadas máximas tras series extensas, con el objetivo de desarrollar tanto la capacidad de generar esa explosión como la tolerancia neuromuscular a la brusquedad del movimiento cuando el músculo está fatigado.
Estabilidad técnica como base del rendimiento: preservar la suavidad
El hecho de que los patrones intra-cíclicos fueran estables durante la mayor parte de la carrera, incluso a intensidades elevadas, subraya la importancia de consolidar una técnica robusta que se mantenga bajo presión. En términos prácticos, esto implica dedicar tiempo en microciclos de alta carga a ejercicios técnicos focalizados (trabajo de brazada parcial, ejercicios de coordinación, nado con palas) precisamente cuando el nadador está cansado, para automatizar la eficiencia mecánica en condiciones de fatiga.
Las asimetrías de respiración: observar, no necesariamente corregir
Las asimetrías intra-cíclicas asociadas a la respiración que el estudio detecta son un hallazgo común en natación y no parecen haber comprometido el rendimiento del campeón del mundo. Esto no significa que deban ignorarse por completo, pero sí invita a la cautela antes de intentar eliminarlas de forma sistemática: en competición, una asimetría respiratoria puede ser funcional y adaptada al estilo individual del nadador. Conviene evaluarlas en contexto y no corregirlas de forma mecánica si no afectan negativamente a la eficiencia global.
A quién aplica esto y con qué precauciones
Los hallazgos provienen del análisis de un único nadador campeón del mundo y de un grupo reducido de siete élites internacionales. Por tanto, las recomendaciones anteriores son más directamente aplicables a nadadores de aguas abiertas de alto rendimiento que compiten en pruebas de distancia media (5 km). Extrapolar estas conclusiones a nadadores de piscina, a distancias muy diferentes o a nadadores de nivel recreativo o amateur requiere cautela: la dinámica de carrera, la gestión energética y los patrones técnicos pueden diferir de forma relevante. Del mismo modo, al tratarse de un diseño observacional y centrado en un campeón, no es posible establecer una relación causal directa entre estas características biomecánicas y el rendimiento; podrían existir otros factores determinantes no medidos.
Limitaciones del estudio
El tamaño muestral es muy reducido (un nadador analizado en profundidad más siete de referencia), lo que limita la generalización de los resultados. El perfil de referencia de los cuatro primeros se construye a partir de datos agregados de competiciones entre 2022 y 2024, con diferente número de observaciones por nadador. El sensor inercial en el sacro ofrece una aproximación válida a la mecánica de brazada global, pero no captura en detalle la biomecánica de cada segmento corporal (brazos, piernas, cabeza). Además, el diseño es descriptivo y observacional: documenta cómo nadó el campeón, pero no puede demostrar que esas características sean la causa de la victoria.
Conclusiones aplicables
- Los nadadores de aguas abiertas de élite regulan la frecuencia de brazada siguiendo una dinámica en forma de J: conservación durante la mayor parte de la prueba y modulación máxima en el sprint final.
- La victoria en el CDM de 5 km de 2024 se asoció con un retraso mayor en el lanzamiento del incremento de SR y JC, y con un rango de modulación más amplio entre fases de carrera.
- El sprint decisivo final estuvo precedido por un incremento del 340% en el jerk cost y duró aproximadamente 27 segundos.
- La estabilidad técnica intra-cíclica se mantuvo durante la mayor parte de la carrera, con mayor variabilidad inter-cíclica concentrada en la fase final.
- Conviene entrenar la gestión táctica de la cadencia de brazada como una habilidad específica, no solo la condición física.
- El sprint final desde la fatiga debe practicarse como una capacidad técnico-física diferenciada dentro de la planificación del nadador de aguas abiertas.
- Los hallazgos son aplicables principalmente a nadadores de élite en 5 km de aguas abiertas; la extrapolación a otras poblaciones o distancias requiere precaución.


