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VigIA Natación

Influencia de la hora del día en la velocidad crítica de natación en nadadores masculinos bien entrenados

La velocidad crítica de nado (VCN) —uno de los parámetros más utilizados para prescribir el entrenamiento aeróbico y monitorizar la condición física del nadador— resulta ligeramente, aunque significativamente, más alta por la tarde que por la mañana en nadadores jóvenes bien entrenados con un cronotipo intermedio. Aunque la diferencia es pequeña, el hallazgo tiene implicaciones directas para la forma en que se planifican y se interpretan las evaluaciones de rendimiento en el agua.

Qué se estudió: VCN matutina versus vespertina en nadadores de cronotipo neutro

El estudio reclutó a 16 nadadores masculinos bien entrenados de crol (edad 17 ± 1 años; talla 1,78 ± 0,03 m; masa corporal 69,18 ± 4,56 kg; experiencia 11 ± 2 años; volumen semanal aproximado de 45 km). Un criterio de selección clave fue que todos los participantes presentaran un cronotipo intermedio o neutro (tipo N), lo que permitió controlar la influencia que el propio cronotipo podría ejercer sobre los resultados diurnos. Se excluyeron, por tanto, los nadadores con cronotipo marcadamente matutino o vespertino.

El diseño fue aleatorizado y contrabalanceado: cada nadador completó dos sesiones —una a las 09:00 h y otra a las 17:00 h— separadas por 48 horas. En cada sesión realizaron un sprint de 50 m seguido de un esfuerzo de 400 m, y a partir de los tiempos de ambas distancias se calculó la VCN. Adicionalmente se registraron la ingesta energética y de carbohidratos en las 24 horas previas, la temperatura cutánea frontal, la frecuencia cardíaca en reposo y tras el esfuerzo, el Índice de Hooper (bienestar general) y la percepción subjetiva del esfuerzo mediante la escala de Borg CR-10.

Resultados: diferencias pequeñas pero significativas en la tarde

La VCN fue significativamente más alta por la tarde que por la mañana:

  • Mañana: 1,46 ± 0,03 m·s⁻¹
  • Tarde: 1,47 ± 0,05 m·s⁻¹
  • Diferencia: +0,68% (p = 0,045; tamaño del efecto dav = 0,24, considerado pequeño)

El tiempo en los 400 m también fue significativamente más rápido por la tarde (mañana: 265,98 ± 6,25 s; tarde: 264,37 ± 8,07 s; Δ = −0,61%; p = 0,047). En cambio, el tiempo en los 50 m no mostró diferencias significativas entre ambos momentos del día (p = 0,380).

Entre las variables fisiológicas, la temperatura cutánea frontal y la frecuencia cardíaca en reposo fueron significativamente más altas por la tarde (ambas p < 0,001). El resto de comparaciones —perceptuales, de bienestar y dietéticas— no alcanzaron significación estadística.

Los propios autores subrayan que las mediciones fisiológicas son observaciones concurrentes y no permiten establecer un mecanismo causal que explique la mejora vespertina.

Qué significa para el entrenamiento: estandarizar para no confundir

La hora del test importa tanto como el protocolo

Una diferencia de apenas 0,01 m·s⁻¹ en la VCN puede parecer irrelevante en términos absolutos, pero en la práctica del entrenamiento esta magnitud es suficiente para modificar las zonas de intensidad prescritas a partir de ese parámetro. Si un nadador se evalúa en mañana en octubre y en tarde en marzo, parte de cualquier “mejora” registrada podría deberse al horario, no a la adaptación al entrenamiento. Por ello, la recomendación más directa del estudio es clara: mantener siempre el mismo momento del día en las evaluaciones repetidas de VCN.

Planificación de las evaluaciones de rendimiento

Cuando el objetivo es monitorizar la evolución de la VCN a lo largo de una temporada, conviene fijar un protocolo estandarizado que incluya explícitamente la hora del día como variable controlada. Esto aplica tanto a tests en piscina (50 m + 400 m u otras combinaciones de distancias) como a cualquier otra prueba de esfuerzo máximo que se utilice para delimitar umbrales aeróbicos. Si por razones logísticas —horarios de piscina, calendario competitivo— no es posible mantener siempre el mismo horario, al menos conviene registrar y reportar la hora de cada evaluación para poder interpretar correctamente las variaciones entre mediciones.

¿A quién aplica este hallazgo con más confianza?

El estudio se realizó exclusivamente con nadadores masculinos jóvenes (≈17 años) de cronotipo neutro. Esta homogeneidad es una fortaleza metodológica —porque elimina el ruido que introduce la variabilidad del cronotipo—, pero también limita la generalización de los resultados. No se puede asumir que la misma diferencia horaria se observará en:

  • Nadadoras femeninas (no incluidas en el estudio).
  • Nadadores con cronotipo marcadamente matutino o vespertino.
  • Nadadores masters, infantiles o de élite absoluta con características fisiológicas distintas.
  • Otras modalidades técnicas diferentes al crol.

Sobre la prescripción del entrenamiento basada en VCN

La VCN se emplea habitualmente para delimitar la intensidad del entrenamiento de umbral aeróbico y para individualizar series de resistencia. Si se trabaja con grupos que entrenan tanto por la mañana como por la tarde, conviene ser cauteloso al comparar directamente los valores de VCN obtenidos en horarios distintos. En la práctica, esto sugiere que:

  • Si el grupo de entrenamiento habitual compite principalmente en sesiones matutinas (como suele ocurrir en grandes campeonatos), puede tener sentido realizar al menos parte de las evaluaciones de referencia también por la mañana, para que los valores de VCN sean representativos del contexto competitivo real.
  • Si el grupo entrena mayoritariamente por la tarde, la evaluación vespertina refleja mejor la condición funcional en el horario habitual.
  • En cualquier caso, la diferencia observada (0,68%) es pequeña, y los autores desaconsejan expresamente aplicar una corrección numérica fija por hora del día hasta que estudios más amplios y diversos lo respalden.

El rendimiento de sprint de 50 m no se vio afectado

Es relevante destacar que la única distancia en la que apareció diferencia significativa fue los 400 m, mientras que los 50 m no mostraron variación según el momento del día. Esto sugiere que el efecto horario, al menos en esta muestra, podría tener mayor relevancia para el rendimiento aeróbico-sostenido que para el esfuerzo anaeróbico de alta intensidad y corta duración. Los entrenadores de velocistas pueden tomar nota de que, con estos datos, no hay razón para priorizar un horario sobre otro cuando el objetivo es evaluar el rendimiento en sprint corto.

Precauciones metodológicas que el entrenador debe conocer

El estudio controló variables importantes como la dieta de las 24 horas previas, el bienestar subjetivo y la percepción del esfuerzo, sin encontrar diferencias significativas entre sesiones. Esto refuerza que la diferencia en VCN no se explica fácilmente por factores nutricionales o de fatiga acumulada. Sin embargo, dado que el tamaño del efecto es pequeño (d = 0,24) y la muestra es reducida (n = 16), los resultados deben interpretarse con prudencia y no como una verdad universal.

Limitaciones del estudio

Los propios autores identifican varias limitaciones importantes que conviene tener en cuenta:

  • La muestra está compuesta exclusivamente por hombres jóvenes de cronotipo neutro, lo que restringe la aplicabilidad a otras poblaciones.
  • El tamaño muestral es reducido (n = 16), lo que limita la potencia estadística y la robustez de las conclusiones.
  • Las mediciones fisiológicas (temperatura cutánea, frecuencia cardíaca) son observaciones concurrentes, no permiten inferir causalidad ni identificar el mecanismo fisiológico subyacente a la mejora vespertina.
  • Los autores señalan explícitamente que se necesitan estudios más amplios, con equilibrio entre sexos y con diversidad de cronotipos antes de proponer una corrección numérica por hora del día en la VCN.

Conclusiones aplicables

  1. Estandariza la hora del día en todas las evaluaciones repetidas de VCN: es tan importante como estandarizar el protocolo de nado, la temperatura del agua o el descanso previo.
  2. La diferencia entre mañana y tarde es pequeña pero significativa (≈0,68%) en nadadores jóvenes masculinos de cronotipo neutro; no asumas que este valor es universal o aplicable a otras poblaciones.
  3. El rendimiento en 400 m mejora ligeramente por la tarde, pero el sprint de 50 m no varía; esto orienta sobre en qué tipo de esfuerzo puede tener más relevancia práctica el horario de evaluación.
  4. No apliques una corrección numérica fija por hora del día a los valores de VCN: los propios autores desaconsejan este paso hasta que exista mayor evidencia.
  5. Si trabajas con grupos mixtos en horarios distintos, registra siempre el horario de cada evaluación para poder interpretar correctamente las variaciones longitudinales en la VCN.
  6. Estos resultados aplican a nadadores masculinos jóvenes con cronotipo neutro; su extrapolación a nadadoras, a otros cronotipos o a otras edades requiere investigación adicional.
Interpretación elaborada con inteligencia artificial (Claude, de Anthropic) a partir de la publicación original, y revisada por el Comité Académico de Swimming Science.
Publicación Original