La posición vertical del cuerpo durante el crol aumenta de forma lineal al incrementar la velocidad de nado, y la tasa de ese aumento varía de un nadador a otro. Comprender esta relación es clave para optimizar la hidrodinámica y personalizar el trabajo técnico en el entrenamiento.
Qué se estudió: relación entre velocidad y posición vertical del centro de masa en crol
El estudio partió de la premisa ampliamente aceptada de que la posición vertical del cuerpo influye directamente sobre la resistencia hidrodinámica (drag) durante la natación. A pesar de esta asunción, la relación cuantitativa entre la velocidad de nado y la posición vertical del cuerpo no había sido establecida con suficiente solidez hasta este trabajo.
Participaron once nadadores universitarios masculinos, quienes realizaron un sprint de 15 metros en crol con inspiración máxima forzada sostenida, a distintas velocidades de nado. La inspiración máxima forzada se utilizó para estandarizar el volumen pulmonar y, por tanto, la flotabilidad del tronco durante las pruebas.
Para cuantificar la posición del cuerpo, los investigadores estimaron el centro de masa (CoM) de cada nadador a partir de modelos digitales humanos individualizados, con parámetros inerciales propios y cinemática inversa. Se promediaron, para cada ciclo de brazada, dos variables principales: la velocidad horizontal del CoM (índice de velocidad de nado) y la posición vertical del CoM respecto a la superficie del agua (índice de posición vertical del cuerpo).
El análisis estadístico se basó en un modelo lineal de efectos mixtos (LMM), que permite separar la tendencia general del grupo de las variaciones individuales entre nadadores.
Qué encontraron: tendencia lineal positiva con diferencias interindividuales
El modelo lineal de efectos mixtos reveló una tendencia positiva entre la velocidad de nado y la posición vertical del CoM durante el crol en el conjunto de los participantes: a mayor velocidad, mayor es la profundidad del centro de masa respecto a la superficie del agua, es decir, el cuerpo adopta una posición más vertical (menos horizontal).
Adicionalmente, el modelo con interceptos y pendientes aleatorios mostró un mejor ajuste que el modelo con solo interceptos aleatorios. Esto indica que no solo el punto de partida de la posición vertical difiere entre nadadores, sino también la tasa de cambio de esa posición en función de la velocidad. En otras palabras, hay diferencias interindividuales significativas en cuánto se inclina verticalmente cada nadador al aumentar su velocidad.
El artículo no reporta en el resumen valores numéricos específicos de magnitud del efecto (por ejemplo, cuántos centímetros desciende el CoM por cada unidad de incremento en la velocidad), por lo que no es posible cuantificar el tamaño del efecto con los datos disponibles.
Qué significa para el entrenamiento: personalización técnica y control del drag
Estos hallazgos tienen implicaciones directas para entrenadores, preparadores físicos y nadadores que trabajan en la optimización técnica del crol. A continuación se desarrollan las principales aplicaciones prácticas.
La posición horizontal del cuerpo como variable dinámica, no estática
Uno de los mensajes más relevantes del estudio es que la posición del cuerpo en el agua no es fija: cambia en función de la velocidad. Esto significa que un nadador puede mantener una posición casi horizontal a velocidades bajas o moderadas, pero a velocidades máximas su cuerpo adopta inevitablemente una inclinación más vertical. Por tanto, evaluar la técnica únicamente a intensidades submáximas puede dar una imagen incompleta de lo que ocurre en competición.
Conviene, en consecuencia, incluir análisis técnicos a distintas velocidades, incluyendo velocidades cercanas a la máxima, para tener una valoración real de la posición del cuerpo en las condiciones de carrera.
Las diferencias individuales obligan a una aproximación personalizada
El hallazgo de que la tasa de aumento de la posición vertical varía de un nadador a otro es especialmente importante para la planificación del entrenamiento técnico. No todos los nadadores responden igual al incremento de velocidad: algunos mantienen una posición relativamente horizontal incluso a altas velocidades, mientras que otros se inclinan más rápidamente.
Esto sugiere que no existe un modelo técnico único para controlar la posición del cuerpo en crol. Los entrenadores deben identificar el perfil individual de cada nadador —cuánto se verticaliza su CoM con la velocidad— antes de diseñar intervenciones técnicas específicas. Un nadador que se verticaliza mucho al aumentar la velocidad probablemente genere más drag frontal en competición, lo que podría ser un punto prioritario de trabajo técnico.
Relación entre posición vertical y resistencia hidrodinámica
Aunque el estudio no midió directamente el drag, la relación entre posición vertical del cuerpo y resistencia al avance está bien fundamentada en la biomecánica de la natación. Una posición más vertical implica una mayor área frontal proyectada, lo que se asocia con mayor resistencia de presión. En este contexto, el trabajo para mantener el cuerpo horizontal a alta velocidad cobra especial relevancia.
Desde el punto de vista de la preparación física, el fortalecimiento del core (musculatura estabilizadora del tronco) y la mejora de la técnica de patada pueden contribuir a reducir la inclinación del cuerpo a altas velocidades. Sin embargo, dado que el estudio no evaluó estas variables, estas recomendaciones se desprenden de conocimiento previo del área y no directamente de los resultados de este trabajo.
Protocolo de inspiración máxima: un factor a tener en cuenta
Los participantes nadaron con inspiración máxima forzada sostenida, lo que no reproduce exactamente el patrón respiratorio habitual durante la competición. Esta condición se utilizó para estandarizar el volumen pulmonar y la flotabilidad entre sujetos, pero conviene recordar que el volumen pulmonar real durante una prueba de competición varía con cada ciclo respiratorio. Por tanto, los resultados deben interpretarse como una aproximación metodológica controlada, no como una réplica exacta de las condiciones de carrera.
Velocidad de nado como variable de control en el análisis técnico
Dado que la posición vertical aumenta linealmente con la velocidad, al comparar la técnica de dos nadadores conviene hacerlo siempre a velocidades equivalentes. Comparar la posición del cuerpo de un nadador rápido con la de uno más lento, sin controlar la velocidad, puede llevar a conclusiones erróneas sobre quién tiene “mejor” posición.
Limitaciones del estudio
Los autores trabajaron con una muestra pequeña (once nadadores universitarios masculinos), lo que limita la generalización de los resultados a otras poblaciones: nadadoras, nadadores de élite internacional, nadadores másters o nadadores en etapas de formación. El estudio tampoco midió directamente la resistencia hidrodinámica ni el rendimiento en competición, por lo que la cadena causal entre posición vertical, drag y velocidad de nado no queda completamente establecida en este trabajo. Asimismo, el protocolo de inspiración máxima forzada sostenida es una condición experimental que no refleja exactamente el patrón respiratorio de competición.
Conclusiones aplicables al entrenamiento
- La posición vertical del cuerpo en crol aumenta de forma lineal con la velocidad de nado, lo que implica que la técnica de posición corporal debe evaluarse a distintas intensidades, incluyendo velocidades máximas o cercanas a ellas.
- Existen diferencias interindividuales en la tasa de verticalización del cuerpo con la velocidad, lo que refuerza la necesidad de un análisis técnico personalizado para cada nadador.
- Comparar posiciones corporales entre nadadores solo es válido si se hace a velocidades equivalentes; de lo contrario, las comparaciones pueden ser engañosas.
- Los nadadores que se inclinan más rápidamente en vertical al aumentar la velocidad son candidatos prioritarios para trabajo técnico orientado a la reducción del drag frontal.
- Los resultados son aplicables principalmente a nadadores universitarios masculinos; se requieren estudios adicionales en otros grupos para ampliar la generalización.
- El estudio establece una asociación entre velocidad y posición vertical, no una relación causal directa con el rendimiento en competición.


