Estimar la composición corporal de nadadores competitivos con mayor precisión es posible combinando medidas antropométricas simples con puntos de corte específicos para la densitometría, aunque los modelos desarrollados aún requieren validación externa antes de aplicarse de forma generalizada.
Composición corporal en nadadores competitivos: diferencias por sexo y nivel de rendimiento
Qué se estudió: población, diseño y métodos de evaluación
Se trata de un estudio transversal que evaluó a 64 nadadores competitivos (56,3 % hombres) con una edad media de 17,8 ± 4,4 años y un volumen de entrenamiento de 13,6 ± 1,9 horas semanales. Todos los participantes pertenecían al listado competitivo nacional y fueron estratificados por sexo y clasificados en tres grupos según su nivel de rendimiento, medido mediante la puntuación Best World Aquatics (BWA).
Para evaluar la composición corporal (CC), se emplearon tres métodos complementarios:
- Pletismografía por desplazamiento de aire (ADP, del inglés Air-Displacement Plethysmography), considerada el método de referencia en este estudio para estimar el volumen corporal (VC) y, a partir de ahí, el porcentaje de grasa corporal (%GC).
- Medidas antropométricas: talla, envergadura (brazo estirado) y perímetros de cadera, muslo y pantorrilla, entre otros.
- Bioimpedancia eléctrica (BIA, del inglés Bioelectrical Impedance Analysis).
El análisis estadístico principal fue un ANCOVA bifactorial (sexo y nivel de rendimiento), ajustado por edad. Para desarrollar el modelo predictivo del VC, se utilizó un enfoque de bootstrap model-averaging, que selecciona la ecuación de regresión lineal más estable y precisa entre múltiples combinaciones de variables.
Qué encontraron: diferencias por sexo, por rendimiento y precisión de los métodos
Diferencias entre sexos
Los hombres presentaron valores significativamente superiores en volumen corporal (VC), agua corporal total (TBW, del inglés Total Body Water) y masa libre de grasa (MLG) en comparación con las mujeres. Estas diferencias son consistentes con lo esperado fisiológicamente y refuerzan la necesidad de utilizar valores de referencia diferenciados por sexo al interpretar la CC en nadadores.
Diferencias por nivel de rendimiento
Las diferencias relacionadas con el nivel competitivo se atenuaron en gran medida al ajustar por edad. Sin embargo, la puntuación BWA mostró una correlación positiva fuerte (coeficiente de Pearson ρ > 0,5) con los perímetros de extremidades y con la masa libre de grasa. Esto sugiere que, en esta muestra, los nadadores con mayor rendimiento tienden a presentar mayor MLG y mayor desarrollo muscular en las extremidades, aunque la relación causal no puede establecerse a partir de un diseño transversal.
Comparación de métodos para estimar el porcentaje de grasa
El uso de puntos de corte específicos para el %GC (en lugar de las ecuaciones densitométricas genéricas) produjo la menor propagación de error, con una reducción del 6,42 % respecto a otros enfoques. Este resultado es relevante porque la estimación del %GC a partir del VC siempre implica asumir una densidad de la MLG, y elegir los valores de referencia más adecuados para la población estudiada reduce el error acumulado en la cadena de cálculo.
Modelo predictivo del volumen corporal
El mejor modelo de predicción del VC fue seleccionado con una frecuencia del 18,81 % en el proceso de bootstrap, con un coeficiente de determinación ajustado de R² = 0,981 y un error cuadrático medio (RMSE) de 1,541 litros. Las variables que superaron el umbral de inclusión fiable (frecuencia de bootstrap > 60 %) fueron:
- Talla (β = 0,342)
- Envergadura con brazo estirado (β = 0,905)
- Perímetro de cadera (β = 0,117)
- Perímetro de muslo (β = 0,659)
- Perímetro de pantorrilla (β = 0,508)
El sesgo condicional relativo medio del modelo fue del 1,79 %, lo que indica una predicción interna muy ajustada.
Qué significa para el entrenamiento: cómo aplicar estos hallazgos en la práctica
Diferencia el perfil de composición corporal según el sexo del nadador
Los datos confirman que hombres y mujeres presentan perfiles de CC claramente distintos en variables como la MLG, el VC y el agua corporal total. Utilizar los mismos valores de referencia para ambos sexos introduce un sesgo sistemático. Conviene asegurarse de que el software o las ecuaciones empleadas en tu entorno de trabajo apliquen referencias específicas por sexo, especialmente si trabajas con grupos mixtos o categorías de edad joven donde la maduración biológica añade variabilidad adicional.
Interpreta con cautela las diferencias por nivel de rendimiento
Aunque la puntuación BWA se asoció positivamente con los perímetros de extremidades y la MLG, estas diferencias desaparecieron en gran parte al controlar la edad. Esto implica que, al comparar nadadores de distintos niveles, la edad actúa como variable de confusión importante. No atribuyas automáticamente una mayor MLG a un mayor nivel competitivo si los grupos difieren en edad; el ajuste estadístico o la comparación dentro del mismo grupo de edad es imprescindible para una interpretación válida.
Prioriza la medición de perímetros de extremidades en el seguimiento rutinario
La envergadura con el brazo estirado, el perímetro de muslo y el de pantorrilla fueron las variables con mayor peso en el modelo predictivo del VC y mostraron las correlaciones más fuertes con el rendimiento (ρ > 0,5). Incorporar estas medidas en los controles periódicos —especialmente en periodos de carga de fuerza o en fases de desarrollo en nadadores jóvenes— puede ofrecerte una señal indirecta del estado de la masa muscular sin necesidad de equipos de alto costo.
Considera la ADP combinada con puntos de corte específicos si tienes acceso al equipo
El estudio muestra que el %GC estimado mediante ADP con puntos de corte específicos para la muestra (en lugar de constantes densitométricas genéricas) reduce la propagación de error en un 6,42 %. Si en tu entorno disponéis de acceso a un BOD POD u otro equipo de ADP, consulta con el profesional que lo opera sobre qué ecuaciones de referencia está utilizando y si son apropiadas para la franja de edad y sexo de tus nadadores. Un error pequeño en los supuestos de densidad de la MLG se amplifica al calcular el %GC.
El modelo antropométrico predictivo: potencial y precauciones
El modelo desarrollado para predecir el VC a partir de medidas antropométricas mostró un ajuste interno excelente (R² = 0,981), lo que lo convierte en una herramienta teóricamente muy útil para contextos sin acceso a ADP. Sin embargo, los propios autores señalan que aún no ha sido validado externamente. Esto significa que su precisión en otros grupos de nadadores —con distinta distribución de edades, nivel competitivo o contexto nacional— no está garantizada. Por el momento, no conviene aplicarlo directamente en la práctica clínica o de alto rendimiento sin esa validación; sí puede considerarse una referencia metodológica interesante para futuros trabajos.
Relevancia para el trabajo con nadadores jóvenes
La muestra incluye nadadores con una edad media de 17,8 años, por lo que los resultados son especialmente pertinentes para entornos de natación de categoría júnior y de formación avanzada. La variabilidad por edad dentro de este rango (desviación estándar de ±4,4 años) refuerza la necesidad de ajustar cualquier comparación de CC por la edad cronológica —y, en la medida de lo posible, por la maduración biológica— antes de extraer conclusiones sobre el efecto del nivel competitivo.
Limitaciones del estudio a tener en cuenta
El diseño transversal impide establecer relaciones causales: no es posible saber si una mayor MLG conduce a mejor rendimiento o si el entrenamiento de alto nivel produce cambios específicos en la CC. El tamaño muestral (64 participantes) es moderado y la muestra procede de un único contexto nacional, lo que limita la generalización. El modelo predictivo del VC requiere validación externa en otras muestras de nadadores antes de poder recomendarse para uso generalizado. Por último, la comparación entre métodos (ADP vs. BIA) se realizó de forma interna, sin una referencia de cuatro compartimentos que permitiera una validación más rigurosa de cada técnica.
Conclusiones aplicables
- Los hombres presentaron mayor volumen corporal, agua corporal total y masa libre de grasa que las mujeres; utilizar referencias diferenciadas por sexo es imprescindible en la evaluación de la composición corporal de nadadores.
- La asociación entre nivel de rendimiento (BWA) y mayor masa libre de grasa y perímetros de extremidades se atenuó al controlar la edad, por lo que la edad es una variable de confusión clave en estas comparaciones.
- El uso de puntos de corte específicos para la estimación del porcentaje de grasa a partir de la densitometría redujo la propagación de error en un 6,42 % respecto a otros enfoques.
- Un modelo con cinco variables antropométricas (talla, envergadura, perímetros de cadera, muslo y pantorrilla) predijo el volumen corporal con un ajuste interno muy alto (R² = 0,981), aunque requiere validación externa antes de aplicarse en otros contextos.
- Los perímetros de extremidades —especialmente muslo, pantorrilla y envergadura— son medidas de bajo costo con alta relevancia para el seguimiento de la masa muscular y su relación con el rendimiento en natación competitiva.


